Desde bien pequeña he odiado los prejuicios, no se si será porque han tenido muchos conmigo o porque simplemente soy así.

Cuando llegué a vivir a Paracuellos no se que me vieron, pero rápido empecé a ser objeto de burlas por parte de mis compañeros de clase, eso que ahora se llama
bullying, hasta tal punto que mas de un día me venia a recoger mi tío Beto para que no me pegasen a la salida de clase...
Unos años después, cuando entré en el instituto, mi mejor amiga por aquella época se quedó repitiendo curso en el colegio, por tanto nos veíamos menos. Cuando tienes 13 años es inevitable que las hormonas empiecen a hacer su efecto y te fijes en los chicos. Ella tonteaba con
J y yo andaba detrás de
M (amigo de
J). Un buen día mi amiga se vino al instituto conmigo, pasamos el día contentas y felices y cual fue mi sorpresa cuando, en el autobús de vuelta, la veo que se empieza a enrollar con
M delante de mis narices..... Sobra decir que volví a casa destrozada. La única vez que volví a hablar con mi
amiga fue para saber porqué había hecho esto y su respuesta me dejó alucinada.... Le habían llegado rumores de que yo había hecho lo mismo con
J, y en vez de preguntar para aclarar las cosas (lo que suelen hacer las amigas) lo mejor era tomarse la venganza por su mano. Evidentemente yo nunca me habría liado con el novio de mi mejor amiga.....

Desde que dejé de hablarme con esta chica me tuve que buscar la vida para poder quedar con alguien los fines de semana, buscarme un nuevo grupo de amigos. Reconozco que me enrollaba de vez en cuando con algún chico pero sin pasar a mas que unos besos y algún sobeteo, pero poco mas. Poco después conocí a Ramón. Fue el primer chico que realmente valoraba mi compañía, nunca intentó pasar a mas así que yo estaba encantada. Cada vez estábamos mas a gusto juntos y finalmente empezamos a salir (como dice Ramón, para evitar que nadie se metiera por medio y me apartase de su lado). Aún así tardó unos meses desde que empezamos a salir hasta que me dio el primer beso, hasta tal punto llegaba su respeto por mi.... Y un buen día me confesó que la gente no le había hablado bien de mi, que le habían aconsejado que no saliera conmigo, que mejor nos enrollásemos, que no merecía la pena buscar nada mas en mi.....
Pero a pesar de estos antecedentes sigo confiando en la gente. Como a mi no me ha gustado nunca que tuvieran prejuicios conmigo sin conocerme, yo intento no tenerlos. Me gusta dar una oportunidad para que la gente se muestre como es antes de hacerme ninguna idea. Y lo ideal sería que todos hicieramos lo mismo, no?
Hoy en día, con internet, el messenger y los sms hay que tener mucho cuidado con lo que se escribe, porque al no haber por medio un tono de voz o una expresión en la cara es muy fácil malinterpretar lo escrito, lo que uno escribe es muy probable que no sea lo que al otro le llega y ahí es donde surgen los malentendidos... Y hay que contar con ellos. Cuando esto sucede lo mas normal es escuchar las explicaciones de la otra parte antes de tomar una decisión y mas si hay disculpas y explicaciones por medio. Pero si a pesar de todo se opta por tirar por la calle del medio y seguir pisoteando el error no puedo por menos que pensar que se ha prejuzgado, que se ha creado una idea de la persona antes de tiempo y eso me molesta... Me molesta si la que está siendo prejuzgada soy yo. Y me duele si la persona que me lo hace sufre los prejuicios de la gente a causa de su religión, raza o condición sexual....

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra... Menos mal que esto no es la sabana africana, que un error no me va a costar la vida, aunque si me llevaré unos cuantos disgustos...
Porque creo que seguiré confiando en la gente como hasta ahora, sin prejuzgarla